«El Karate Do y el desarrollo del Shotokan»

Esta sección tiene el objetivo de exponer algunos datos de cómo se origina el Karate y cómo se desarrolla el Shotokan. Es importante aclarar que tratar de realizar un estudio profundo e histórico del Karate en sus inicios es tremendamente complejo, debido a que antes del siglo XX, todo lo relacionado con las Artes Marciales en Oriente, y en Japón principalmente, era enseñado de manera oral. Por lo tanto, invitamos al lector a entender que lo que se expondrá sobre los orígenes del Karate corresponde a un resumen de diferentes fuentes de información contrastadas.

Esperamos que esta información sea útil a todos los visitantes e interesados en el Karate Do y rogamos que si pueden aportar o corregir algún dato, se dirijan a la sección “Contáctanos”, para hacernos llegar sus aportes.

«Los orígenes del Karate»

Desde los tiempos primigenios, motivo de estudios antropológicos, la lucha cuerpo a cuerpo y los sistemas de combate han sido parte del desarrollo de los grupos sociales humanos. Cada cultura generó formas de pelea, pero en Oriente se desarrolló un prisma y tradición diferente al Occidental, esto genera que en la actualidad, se diga consensuadamente, que la cuna de las Artes Marciales es Oriental, sin desmerecer los sistemas de lucha occidentales.

El proemio de las Artes Marciales actuales, muy probablemente tenga su origen en la India, hace 5.000 años, donde se desarrolló un sistema de defensa sin armas, partiendo de la observación de los movimientos de los animales y su forma natural de defensa. Puestas en práctica estas técnicas, se fueron descubriendo sus efectos y a la vez los puntos mortales y vulnerables del ser humano.

Debido a las relaciones comerciales, sociales y culturales entre India y los países vecinos, China se vio influenciado por esta cultura de sistemas de combate Indio. En efecto, las Artes de Combate en China pueden evidenciarse desde el siglo VI después de Cristo.

La literatura disponible, permite afirmar que el Monje Budista Bodhidarma (Daruma-daishi en Japonés) fue influyente en China para la difusión de estos sistemas de lucha, que eran practicados junto a la meditación en el templo de Shaolin. El sistema de Bodhidharma se convirtió en lo que se conoce como sistema “Shorin-ji-Kenpo” en China. Con muchos más sistemas, se dearrolló lo que hoy se denomina históricamente como el Boxeo Chino.

Bodhidharma

«¿Cómo llega esta cultura de sistemas de combate a Japón?»

Okinawa, la isla más importante del archipiélago de islas japonesas Ryu Kyu (al sur de Japón), se encuentra situada entre China y Japón y al haber estado dominada por la ocupación de ambos imperios, fue el lugar de encuentro y fusión de las dos culturas. El intercambio cultural produjo que las ideas y conocimientos de sistemas de lucha Chino fuesen adoptadas y modificadas por los isleños Okinawenses.

El mismo Gichin Funakoshi, padre del sistema moderno del Karate expuso en su Biografía:

“Aunque no se trata de un hecho constatado, me parece indudable que el boxeo chino llegó a Okinawa a través del mar y, combinándose con el estilo indígena de combate, conformó los fundamentos de lo que ahora se conoce como Karate”

La palabra Karate se solía escribir con caracteres chinos (kanji) que significaban literalmente “Mano de T’ang” (唐手, Mano de China). Por eso podría ser confundido con el Kenpo chino, pero el Karate ha sido cultivado en Okinawa durante 1000 años, estudiado por muchos maestros y mejorado por muchos expertos. A través de este largo proceso el Karate ha evolucionado para convertirse en un bujutsu (arte marcial) importante y perfeccionado. Por consiguiente, debería ser considerado un bujutsu único propio de Okinawa.

Es así como el desarrollo del Karate se centra en la isla de Okinawa, entre Japón y China, un Arte Marcial hijo de múltiples herencias. Al ser prohibidas las armas por las autoridades, se creó un estilo de lucha usando las armas naturales del cuerpo, llegando a constituir lo que hoy se conoce por Karate-Do.

«¿Cómo en una isla tan pequeña se empieza a desarrollar un sistema marcial?»

Okinawa era la isla más importante del archipiélago de Ryu Kyu, y tal como se mencionó anteriormente, era un punto estratégico para el Imperio Chino y, por supuesto, también lo era para Japón. China tenía una fuerte presencia en Okinawa y el sistema del Kenpo Chino se difundió en las altas alcurnias de Okinawa. Luego, en el siglo XIII, se decretó para toda la Isla de Okinawa la prohibición del uso de armas, medida impuesta por el rey Okinawense Sho Hashi, para evitar sublevaciones. Más tarde, en el 1600, las armas fueron confiscadas por los invasores Chinos. En este contexto, el pueblo Okinawense desarrolló su propio sistema de defensa sin armas, potentemente influenciado por el Kenpo Chino. Debido a todas las modificaciones, ideas nuevas y técnicas de entrenamiento Okinawense, el sistema resultante fue denominado “Okinawa-Te” o Mano de Okinawa. Un sistema único, adaptado al pueblo de Okinawa y donde las armas eran los pies y las manos. Por estas razones, ante la polémica de definir si el Okinawa-Te es un Arte Marcial, es posible afirmar que lo que en esa isla se generó, sí es un Bujutsu o Arte Marcial.

Las visitas constantes de maestros Chinos del Kenpo a Okinawa hicieron que el Arte Marcial que se empezó a difundir en Okinawa fuese denominado “Tode”, o Mano de China. Incluso, el Maestro Gishin Funakoshi, conoció al arte de defensa okinawense con este nombre.

Las principales ciudades de la Isla de Okinawa fueron dando forma al actual Karate a través de las características de sus habitantes, así el Tode se fue desarrollando.

El desarrollo del Karate-Do se centró fundamentalmente en las ciudades de Shuri, Tomari y Naha, las principales ciudades de la Isla de Okinawa.

Estas ciudades se caracterizaban por estar habitadas por distintos grupos sociales y la influencia China en cada una era diferente. Cada ciudad produjo una impronta propia en su Okinawa-Te o más correctamente dicho, el Tode, y aunque estaban muy cercanas, llegaron a diferenciarse de manera importante.

Los estudiosos del Karate describieron una diferencia importante en el modo de hacer este sistema en la ciudad de Naha, en comparación a lo que se hacía en la ciudad de Tomari y Shuri.

El mismo Gishin Funakoshi afirma que existió una división en dos formas de hacer el arte de defensa sin armas okinawenes, lo que Funakoshi definió como “los dos grandes estilos originarios”:

Shorei Ryu, que surgió de los pobladores de la ciudad de Naha.

Shorin Ryu, que surgió de los pobladores de Tomari y Shuri.

Los maestros Azato Yasutsune, e Itosu Ankoh, constan como pioneros en la difusión del sistema de defensa sin armas Okinawense. El maestro Itosu (1830-1915) dio al Karate-Do una imagen más popular cambiando la idea misteriosa que existía de él (debido a que se practicaba en secreto por el decreto de no poseer armas), llegando a ser un método de educación física en las escuelas de Okinawa desde 1902.

El visionario Maestro Ankoh Itosu, que enseñó el Tode en las escuelas Primarias de Okinawa, uno de los maestros de Funakoshi

«El siglo XX, la época en que el Karate es reconocido y difundido en todo el mundo»

Funakoshi, el elegido para demostrar el arte de defensa de Okinawa en Japón.

Gishin Funakoshi en su juventud

El 6 de marzo de 1921 se realizó en el gran salón del Castillo de Shuri una exhibición para el joven Príncipe Heredero Hirohito, que hacía escala en Okinawa en uno de sus viajes de Japón a Europa.
El Maestro Gishin Funakoshi tuvo el honor de ser el encargado de realizarla acompañado de estudiantes de la Escuela de Profesores y de las escuelas secundarias. El Príncipe quedó muy impresionado con la demostración de las técnicas de defensa desarrolladas en Okinawa.

Foto de la exhibición hecha el 6 de marzo de 1921

Hirohito solicitó el traslado de un experto del arte de defensa Okinawense a Tokio, Japón.

El maestro elegido fue nuevamente, Gichin Funakoshi (1868-1957), un hombre culto, profesor de escuela, gran pedagogo que logró demostrar a la clase intelectual de Japón la eficacia de este Arte. Funakoshi había aprendido con los expertos más relevantes de Okinawa, en efecto, entre los maestros de Funakoshi se pueden nombrar a Itosu y Azato.

Funakoshi, sus exhibiciones y un creciente interés por conocer más detalles de este Arte de Defensa okinawense fueron siendo los cimientos para la profusa difusión y desarrollo del Karate.

Tras la demostración en Japón, el Maestro Funakoshi pensaba regresar de inmediato a Okinawa; sin embargo, el Okinawa Te (Tode) generó un interés tremendo. La Familia Real Sho, el Kodokan, la Escuela Toyama, Hosokai, la Escuela Media, la Asociación de Investigación de Educación Física, el Popura Club (Popular Club) y otras organizaciones solicitaron explicaciones más detalladas de este sistema de defensa Okinawense. Así que en beneficio de la difusión del arte, Funakoshi visitó cada uno de esos sitios realizando conferencias o demostraciones.

Muy importante fue la demostración que hizo en el Kodokan, el centro neurálgico de la práctica del Judo, donde el principal exponente del Judo organizado, el Maestro Jigoro Kano, quedó impresionado y entusiasmado por lo demostrado por Funakoshi y sus alumnos. Este último hecho fue importantísimo para la difusión ordenada y organizada del arte de defensa Okinawense, pues Funakoshi adoptó los protocolos de ascenso de grado y conocimiento del Judo (surge el cinturón negro = kuro obi) y el uso del Karategui de color blanco, al igual que el hermano arte marcial del Judo, guiado por la inteligente perspectiva organizativa del Maestro Jigoro Kano.

Jigoro Kano, fundador del Judo ayudó a Funakoshi a difundir el Karate

Con la llegada del Tode (Okinawa Te) a Japón, el arte empezó a denominarse “KARATE”, ya que ésta era la pronunciación japonesa de los kanji con los que se solía escribir la palabra.

Surge así, la denominación que hoy conocemos: Karate.

Funakoshi dirigiendo una clase de Karate con sus primeros alumnos en Japón

El Karate-Do recibió un gran impulso en las universidades de Japón, con el maestro Funakoshi al frente que lo difundió en la clase intelectual e impartió conferencias sobre sus beneficios físicos y espirituales, viviéndose un momento histórico para nuestro Arte.

 

El ideograma Kara (Vacío) y Te (Mano) junto con el Do (Camino o Vía), llegó a integrar nuestro arte en el Budo Japonés, con el concepto de perfeccionamiento no sólo físico y técnico sino también personal e intelectual a través de las Artes Marciales, colocando el Karate-Do en el código de ética moral del Bushido.

«El Karate enseñado en la Escuela de “Shoto”»

El Karate comienza a ser reconocido en todo Japón y el nombre de Gichin Funakoshi se hace famoso en todo el imperio. Los practicantes más cercanos al Sensei Funakoshi lo conocían amistosamente como “Shoto”, un pseudónimo que el mismo maestro se había autoimpuesto. Sensei Funakoshi fue una persona excepcional, muy culto e integral, entre sus labores se encontraba la escritura tradicional. En sus documentos él firmaba con el pseudónimo “Shoto” que remembraba una visión poética que él solía ver en la isla de Okinawa, cuando el viento hacía que los pinos Okinawenses dibujasen olas sobre el paisaje, en efecto, “Shoto” se compone de dos significados literales: pino y ola. Por esta razón, los alumnos más antiguos de Funakoshi solían decir que practicaban en la “Escuela de Shoto”. Escuela o casa en japonés se dice “Kan”, por lo tanto surgió la denominación: SHOTOKAN.

El dojo donde se practicaba el Karate de Funakoshi: Shotokan

Para Gishin Funakoshi nunca existieron estilos de Karate, él propugnaba el Karate Japonés, sin embargo, el legítimo afán de identidad de los alumnos que participaban de sus clases generó denominaciones que se consolidaron a través de la historia del Karate hasta el día de hoy.

Es controversial el hecho de que el Karate que enseñara Funakoshi fuese llamado Shotokan y que hasta el día de hoy se le llame “estilo Shotokan”, pues fue evidente que Funakoshi no quería crear un estilo, pero debido a la gran difusión, desarrollo e importancia que tomó el Karate como parte de la identidad social del Japón post Segunda Guerra Mundial, se manifestó una fuerte presión para que se formaran organizaciones que evidentemente debían buscar su propia identidad.

Es así que en 1949, los alumnos más antiguos de Sensei Gishin Funakoshi crean la primera organización de Karate en el mundo: La Nihon Karate Kyokai o en español, “Asociación Japonesa de Karate” (J.K.A = Japan Karate Association).

Desde ese momento, en el que Sensei Funakoshi fue nombrado el primer Instructor Jefe de esta organización, las denominaciones Shotokan y J.K.A. serían parte de una misma historia.

Sensei Funakoshi realizando una de sus últimas exhibiciones de Karate en Japón

Sensei Nakayama en el apogeo de la J.K.A junto a los más famosos instructores de esta línea del Shotokan. El Karate que difunde el Shotokan J.K.A aunque tiene grandes diferencias con lo que enseñó Funakoshi, sigue siendo vinculado por sus raíces al Padre Fundador del Karate Moderno: Gichin Funakoshi.

«El Karate se desarrolla e invade el mundo»

Con la fundación de la J.K.A, los instructores japoneses empiezan a visitar los países de Europa y América, haciendo exhibiciones y mostrando los torneos de Karate. Sin embargo, desde el 1800, en la Isla de Okinawa, distintos maestros, además de Funakoshi, venían desarrollando, difundiendo y practicando Karate con características propias, que al final generaron la gran cantidad de estilos que actualmente existen. Existe un consenso de que los dos grandes estilos originarios de Karate que se desarrollaron en la isla de Okinawa fueron:

Shorin Ryu (practicado en las ciudades okinawenses de Tomari y Shuri)

Shorei Ryu (practicado en la ciudad okinawense de Naha)

Distintos maestros practicaron el Karate Okinawense en distintas épocas, haciendo aportes cruciales para cada “Estilo de Karate”. Luego, las diferencias entre lo que enseñaban las distintas escuelas de Karate se hizo más visible y surgieron lo que hoy conocemos como “Estilos de Karate”.

Aunque es muy difícil poder categorizar la importancia de los diferentes maestros de Karate, a continuación nombramos algunos de los maestros y estilos (“ryu”) más influyentes y reconocidos actualmente:

Shito Ryu: Estilo fundado por el maestro Kenwa Mabuni, alumno del maestro Anko Itosu y del maestro Kanryo Higaonna, en efecto, “shito” proviene de las iniciales japonesas de los dos maestros de Mabuni. Este estilo tiene fuertes influencias del Shorei Ryu.

Kenwa Mabuni, fundador del Shito Ryu

– Goju Ryu: Estilo de Karate fundado por el maestro Shojun Miyagi y reconocido oficlamente como tal en 1933 en las esferas de las artes marciales japonesas. Goju ryu significa “el estilo de la dureza y la suavidad” y su fundador (Sensei Miyagi) fue alumno del maestro Kanryo Higaonna. El goju ryu está influenciado tremendamente por el Shorei Ryu. Dentro de los grandes maestros de este estilo se encuentra Sensei Gogen Yamaguchi.

Chogun Miyagi, fundador del Goju Ryu

– Wado Ryu: Significa literalmente “Estilo del camino de la paz”, su maestro fundador fue Hironori Ohtsuka, quien practicó con Sensei Funakoshi.

Hironori Ohtsuka, fundador del Wado Ryu

“El Shito Ryu, el Goju Ryu, el Wado Ryu y el Shotokan son los 4 estilos de Karate más difundidos en el mundo. Estos 4 estilos fueron los estilos tradicionales aceptados para ser parte del Karate Deportivo y son reconocidos como los oficiales por la Federación Mundial de Karate (FMK)”.

Actualmente, se difunden y desarrollan una miríada de “estilos” que tienen su propia impronta y tratan de diferenciarse. Existen estilos de Karate en los que la competencia y el aspecto deportivo de alto rendimiento son mirados con recelo y sus maestros son reticentes a la esfera competitiva, tal como lo fue Funakoshi, quien nunca estuvo de acuerdo con que el Karate desarrollara el aspecto de la competencia. Estos estilos son apegados profundamente a las raigambres Okinawenses.

Por otro lado, están los estilos de Karate en los que se observa mixtura de la tradición del Bushido y permiten que sus practicantes puedan vivenciar el aspecto deportivo, y por lo tanto, han podido entrar con fuerza al mundo occidental y su cultura deportiva, argumentando con legitimidad, que el deporte es una forma en la que también se expresa el Karate Do, pero que Karate sigue siendo un Arte Marcial. Estos estilos son apegados a la cultura del Japón moderno, que ha logrado generar transculturización con occidente.

Por último, hay organizaciones, escuelas y deportistas que toman el Karate como una disciplina de alto rendimiento, con el objetivo final de que el practicante sea un deportista integral y así lograr masificar el Karate como deporte, como el atletismo o el fútbol.

Es evidente que cada uno de estos grupos se diferencia en el trasfondo de su práctica, pero queda claro que el Karate Do, como arte marcial milenario está en pleno desarrollo y probablemente el futuro nos enseñará a que en el mundo pueden convivir distintas visiones sobre la práctica del Karate.